AGUAS EXPRÉS
El Senado aprueba una reforma hídrica fast track, con 68 cambios negociados al vapor, que favorece concesiones opacas y deja fuera a comunidades y usuarios.


El Senado aprobó la nueva Ley General de Aguas con un procedimiento exprés que metió 68 cambios de último minuto y dejó fuera el debate público.
Productores acusan que la reforma abre la puerta al acaparamiento mediante concesiones y flexibiliza la transmisión de derechos en zonas ya presionadas.
El gobierno defiende que ordena procesos y atiende pendientes históricos, pero el fondo permanece intacto: se legisla el agua sin escuchar a quienes la trabajan ni a quienes carecen de ella.
México reescribe sus reglas hídricas en una noche… y sin explicarlas.
