CACERÍA JUVENIL

La Fiscalía documenta 70 casos de jóvenes enganchados mediante videollamadas y falsas ofertas laborales; el crimen recluta en redes mientras autoridades reaccionan tarde y fragmentado.

ALBERTO PALOMERA

La Fiscalía confirmó al menos 70 casos de reclutamiento de jóvenes a partir de videollamadas y mensajes que simulan ofertas de trabajo.

No son promesas: son trampas. El enganche inicia en redes, sigue con una cita presencial y termina con desapariciones que rompen familias enteras.

Las zonas más vulnerables ya muestran patrones claros, pero ninguna autoridad habla del verdadero problema: el crimen está pescando en el mismo espacio donde los jóvenes buscan sobrevivir.

El riesgo ya no es caer: es que nadie esté mirando.