GROENLANDIA EN LA MIRA

Para Trump, el Ártico ya es zona de “se renta con opción a invasión”.

Spoiler Político

1/7/2026

Trump volvió a coquetear con la idea de “comprar” Groenlandia y la Casa Blanca no descartó usar fuerza militar. Europa y Canadá respondieron: “bro, eso no se vende”.

Qué pasó

  • Donald Trump reavivó la idea de que EE. UU. “quiera” Groenlandia y, desde la Casa Blanca no se descartó el uso de fuerza militar como opción.

  • La reacción fue inmediata: líderes europeos y Canadá respaldaron que Groenlandia “pertenece a su gente” y que solo Dinamarca y Groenlandia deciden su futuro.

Por qué importa

Porque Groenlandia no es un “pedazo de hielo bonito”: es una ficha geopolítica con tres superpoderes:

  • Ubicación clave en el Atlántico Norte (la GIUK Gap), útil para monitoreo militar.

  • Minerales (litio, níquel, cobre, etc.), o sea: insumos para tecnología, baterías y la pelea global por cadenas de suministro.

  • Presencia militar de EE. UU. ya instalada: la Pituffik Space Base, vinculada a capacidades de misiles/espacio.

Lo que dicen ellos (y lo que significa)

  • Groenlandia ha repetido que no quiere ser parte de EE. UU.

  • Dinamarca anunció 42 mil millones de coronas para reforzar su presencia militar en el Ártico. Traducción: “sí es mío y sí lo estoy cuidando”.

Cómo te pega (aunque tú nomás quieras llegar al jale)

Cuando el Ártico se calienta políticamente, se mueven rutas, minerales, precios y sube la tensión entre potencias. Y cuando las potencias se ponen creativas, el mundo se pone más caro y más nervioso.

Antes era: “el hielo se derrite”.
Ahora es: “el hielo se derrite y llegan los señores con mapa, base militar y ambición”.