EEUU SANCIONA

El gobierno de Trump sancionó a Carlos Humberto Rivera Miramontes, hijo del exgobernador Carlos Rivera Aceves, y a su empresa Kovay Gardens por una estafa de tiempos compartidos vinculada al CJNG.

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Spoiler Político

2/20/20264 min read

En un contundente golpe a las finanzas del crimen organizado, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), ha revelado y sancionado la compleja maquinaria de fraude de tiempos compartidos orquestada por el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

En el centro de esta operación se encuentra Carlos Humberto Rivera Miramontes, hijo del ex gobernador Carlos Rivera Aceves, fundador del complejo turístico Kovay Gardens, quien, según el gobierno de Trump, ha utilizado una red empresarial para defraudar sistemáticamente a ciudadanos estadounidenses, principalmente adultos mayores, despojándolos de los ahorros de toda su vida.

Lee el comunicado del gobierno de Trump: https://home.treasury.gov/news/press-releases/sb0400

Lee la acción: https://ofac.treasury.gov/recent-actions/20260219

Las autoridades detallan el modus operandi de esta red criminal, la cual funciona mediante un modelo de "fraude integrado verticalmente" que permite al cártel controlar a las víctimas desde el primer contacto hasta años después de la firma del contrato.

La trampa inicial: Kovay Gardens

El epicentro del fraude es el complejo vacacional Kovay Gardens (abierto hace más de 20 años bajo el nombre original de Vallarta Gardens), ubicado en La Cruz de Huanacaxtle, Nayarit, en la región de Bahía de Banderas.

Rivera Miramontes, quien, según el gobierno de Estados Unidos, tiene un largo historial de colaboración con narcotraficantes, opera este lugar en estrecha relación con el empresario afiliado al CJNG, Michael Ibarra Díaz Jr., para captar turistas estadounidenses y canadienses.

La captación de las víctimas comienza con tácticas engañosas, incluyendo llamadas automáticas (robocalls) para atraer a posibles compradores a presentaciones de ventas. Una vez allí, se utilizan prácticas tramposas para convencerlos de adquirir un tiempo compartido, prometiéndoles falsamente que podrán generar ingresos alquilando las semanas que no utilicen. Además, el complejo incurre en el cobro excesivo y sistemático a las tarjetas de crédito de los clientes.

Traspaso de datos y extorsión telefónica

El fraude no termina con la venta. Kovay Gardens comparte su base de datos de clientes con "boiler rooms" o centros de llamadas (call centers) controlados clandestinamente por el CJNG. Estos centros están operados por vendedores telefónicos con dominio fluido del inglés, quienes contactan a los propietarios por teléfono o correo electrónico.

Los estafadores se hacen pasar por representantes de ventas, corredores externos, abogados o agentes de la industria inmobiliaria y de viajes. A través de engaños de reventa, alquiler o inversión de tiempos compartidos, exigen a las víctimas el pago por adelantado de supuestos "honorarios" e "impuestos" para poder liberar un dinero que supuestamente se les debe. Las víctimas son instruidas a enviar estos fondos mediante transferencias bancarias internacionales hacia cuentas en bancos y casas de bolsa mexicanas. El dinero prometido nunca llega, y los estafadores continúan exigiendo pagos adicionales para "finalizar" las transacciones.

La revictimización

Según lo señalado por el Gobierno de Estados Unidos, la red de Rivera Miramontes y el CJNG es implacable, sometiendo a las víctimas a esquemas de "revictimización". Tras la estafa inicial, nuevos criminales contactan a los afectados haciéndose pasar por firmas de abogados que prometen recuperar los fondos perdidos a cambio de una tarifa inicial. En casos más extremos, suplantan la identidad de funcionarios gubernamentales de EE. UU. (incluyendo alertas recientes donde afirman representar a la misma OFAC), exigiendo el pago de "multas" bajo la amenaza de prisión o argumentando que los fondos de la víctima están bloqueados por transacciones sospechosas.

El imperio corporativo de Rivera Miramontes

Según el gobierno de Trump, para lavar los ingresos y facilitar las operaciones de Kovay Gardens, Rivera Miramontes utiliza una extensa red de 13 empresas pantalla y de servicios que abarcan diversos sectores, las cuales han sido sancionadas:

  • Turismo: Punto 54, S.A. de C.V. y High Land Park, S.A. de C.V..

  • Bienes Raíces: Colinas Proyectos Y Construcciones, S.A. de C.V., Ornitorrinco Inmobiliaria, S.A. de C.V., y VG Desarrollos De La Bahía, S.A. de C.V..

  • Servicios Financieros: Deep Blue Desarrollos, S. de R.L. de C.V., Deep Blue Servicios, S.A. de C.V., Estrategia PVR, S. de R.L. de C.V., y Reef Administración Avanzada, S. de R.L. de C.V..

  • Otros sectores: Asesoría y Servicios Importadores, S.A. de C.V. (servicios empresariales), Corporativo Controlador Explora, S.A. de C.V. (holding), y Solugas Soluciones en Gasolineras, S.A. de C.V. (combustible).

  • Entidades estadounidenses y asociados: Además, Rivera Miramontes es propietario de Hotel Management International, LLC, radicada en Texas, la cual ha sido bloqueada. También fue sancionada la empresa Administradora y Comercializadora del Mar, S.A. de C.V., que procesaba las reservaciones de hotel para Kovay Gardens.

Un financiamiento al terrorismo del CJNG

Según la información que da a conocer el gobierno estadounidense, los fondos obtenidos por la red de Rivera Miramontes son canalizados directamente al Cártel de Jalisco Nueva Generación, catalogado como una organización terrorista global brutalmente violenta.

El fraude de tiempos compartidos se ha convertido en una vía de diversificación de ingresos vital para el cártel, complementando el tráfico de drogas (como el fentanilo) y el robo de combustible.

Según estimaciones del FBI, entre 2019 y 2023, aproximadamente 6,000 estadounidenses denunciaron pérdidas de casi 300 millones de dólares por este tipo de esquemas, aunque las autoridades creen que la cifra real es mucho mayor debido a que muchas víctimas no denuncian por vergüenza.