ESTADO ESPÍA.

Un número.

Eso basta.

No tu nombre. No tu cara. Tu número.

No necesitas instalar nada.

No necesitas abrir un enlace.

No necesitas hacer nada.

Basta con que sepan tu número para que tu teléfono pueda ser localizado, tus movimientos trazados, tus contactos mapeados en tiempo real y puedas ser visto por medio de cámaras de la ciudad. No es una teoría. No es ciencia ficción. Es contrato público. Es un sistema que existe. Y está documentado.

Sí, el Gobierno de Jalisco tiene tecnología para saber dónde estás, verte el tiempo real, con quién te mueves y qué datos genera tu teléfono.

El sistema se ha construido desde la administración de Aristóteles Sandoval.

Hoy se llama Intellectus. Aparece descrito en el Contrato CMT-CTO 566/23, firmado el 2 de octubre de 2023 entre la Secretaría de Administración del Estado de Jalisco y la empresa RAMIR, S.A. de C.V., por un monto de $28,337,408 pesos. Lo destinaron a la Fiscalía General.

El contrato no usa eufemismos. Intellectus es un software que permite ubicar y rastrear suscriptores en redes 2G, 3G y 4G en la mayor parte del mundo que tenga cobertura de telefonía celular, incluyendo roaming entrante o saliente. Lo hace enviando consultas al estándar MAP a través del protocolo SS7, el sistema que conecta a todas las redes telefónicas del mundo.

Funciona así: un operador ingresa un número telefónico desde cualquier computadora con internet. El sistema le devuelve la ubicación del teléfono en un mapa, con precisión a nivel de antena celular. También puede obtener el número IMSI del usuario, su IMEI, el nombre de su operador, su país de residencia y si el teléfono está encendido, apagado o en llamada.

El contrato lo dice con todas las letras: el sistema es "totalmente transparente al objetivo". No hay "alguna manifestación de la consulta en el dispositivo del objetivo". Tu teléfono no suena, no vibra, no muestra nada. Tú sigues con tu vida. Ellos ya saben dónde estás.

Isaac Guzmán
Spoiler: No se trata de seguridad, sino de un Estado con herramientas de rastreo y vigilancia masiva compradas en contratos opacos y sin controles claros a la vista.
El sistema le devuelve la ubicación del teléfono en un mapa, con precisión a nivel de antena celular.

La segunda capa: Geomatrix 2.0

Dos meses después, la misma Fiscalía compró otro sistema de la misma empresa. El Contrato CMT-CTO 757/23, firmado el 5 de diciembre de 2023, le pagó a RAMIR $7,355,560 pesos por la licencia de Geomatrix 2.0.

Geomatrix hace lo mismo que Intellectus pero va más lejos. Además de ubicar al objetivo, permite ver su entorno en vista satelital y a nivel de calle mediante Google Street View. El sistema puede enviar un mensaje invisible al teléfono del objetivo para forzar una actualización de su ubicación. Sin que la persona lo note. Sin dejar rastro.

Geomatrix no requiere instalación en el teléfono de la persona vigilada. No necesita acceso físico al dispositivo. Es una plataforma en la nube. Se enciende, se apunta y se dispara.

Tu red de contactos, en un mapa

El Contrato CMT-CTO 645/23, firmado el 24 de octubre de 2023 con Cuatro Networks S. de R.L. de C.V., cuesta $1,934,629 pesos e incluye IBM i2 Enterprise Insight Analysis: software de análisis de vínculos con correlación temporal, geoespacial y mapas de calor. También licencias de análisis de redes sociales y Rosoka Text Analytics.

Con estas herramientas la Fiscalía no solo sabe dónde estás. Puede mapear con quién te relacionas, cuándo, dónde y con qué frecuencia.

Del teléfono a la calle: GPS y reconocimiento facial

La vigilancia no se queda en la pantalla. El mismo Contrato 566/23 incluye la compra de cinco equipos GPS con estuche magnético IP67, plan de datos por un año y plataforma de monitoreo. Están diseñados para adherirse a vehículos y rastrear objetivos en movimiento.

Y en 2023, según documentos adicionales en poder de esta investigación, el gobierno adquirió el software SecurOS Premium mediante el Contrato 770/23 con la empresa Miracle Business Network. La plataforma administra sistemas de videovigilancia e incluye módulos de reconocimiento facial y control de acceso. Tu cara se convierte en un dato más del sistema.

Lo que borraste, lo recuperan

El Contrato CMT-CTO 646/23, firmado el 30 de octubre de 2023 con E Transformation S. de R.L. de C.V., detalla la compra de un arsenal forense por $2,178,111 pesos.

Axiom Magnet, Axiom Computer y Axiom Smartphone extraen y analizan datos de teléfonos, computadoras, copias de seguridad en la nube, tarjetas de memoria y dispositivos IoT. Lo que creías borrado, el gobierno puede revivirlo.

El mismo contrato incluye una herramienta de inteligencia de código abierto especializada en la búsqueda y recolección de datos OSINT, dark web, deep web, redes sociales y criptomonedas. Además, software de análisis forense digital con módulo de reconocimiento facial. Y EnCase Forensic, una plataforma que preserva datos digitales en formato válido para tribunales.

QUÉ FALTA POR SABER

No existe un solo documento público que detalle a quién vigilan. No hay bitácoras de operación anexas a estos contratos. No hay un registro público de cuántas consultas de geolocalización se ejecutan con Intellectus o Geomatrix. No hay evidencia de un comité de ética, un protocolo de supervisión ciudadana ni un mecanismo de auditoría independiente sobre el uso de estas herramientas.

Los contratos no establecen la obligación de obtener autorización judicial para cada consulta de rastreo. Tampoco fijan un límite de cuántas personas pueden ser vigiladas simultáneamente.

Para confirmar quiénes son los blancos específicos del sistema haría falta una auditoría técnica independiente a los servidores de la Fiscalía Estatal o la desclasificación de los registros internos del sistema.

No hay registros públicos.

No hay controles visibles.

No hay auditorías independientes.

Pero sí hay contratos.

Sí hay sistemas.

Sí hay dinero.

Y sí hay alguien del otro lado mirando.

Sigamos la conversación