LA BÚSQUEDA LLEGA TARDE
SEGOB instaló un centro para activar búsquedas inmediatas, luego de vacíos y presión internacional. Ahora viene la prueba real: que reaccionen antes de que sea tarde.


El martes 19 de mayo la Secretaría de Gobernación formalizó una medida que no se incluyó en la reforma a la ley general sobre desaparición de personas de julio del 2025, ni tampoco en el nuevo protocolo homologado de búsqueda y ni siquiera en el protocolo que regula la Alerta Nacional, creada ésta sí a raíz de las reformas del año pasado: el Centro de Mando de Atención a la Alerta Nacional de Búsqueda.
Según explicó la titular de gobernación, el Centro será coordinado por la Comisión Nacional de Búsqueda y contará con la participación de todas las dependencias de seguridad. Operará todos los días, 24 horas, con el propósito, se dijo, de que, ante el primer reporte de desaparición “se movilicen de manera inmediata los cuerpos de seguridad, investigación y búsqueda en carreteras, terminales de autobuses y demás puntos estratégicos para actuar de inmediato y encontrarlos con vida” (La Jornada, 20 de mayo). ¿Qué significa esta medida y qué consecuencias tendrá para los esfuerzos de localización de personas desaparecidas?
Es evidente que se trata de una respuesta a las presiones que han ejercido recientemente organismos internacionales como el Comité contra las Desapariciones Forzadas (CED), la Oficina del Alto Comisionado y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
La lectura común a todos ellos, con algunos matices, es que la crisis humanitaria que enfrenta México es de grandes proporciones y que el estado mexicano no ha hecho lo suficiente para frenarla. El gobierno federal ha tenido que reaccionar de inmediato y mostrar mayor interés en un problema que había dejado en segundo plano. El martes también se anunció la disposición de tener reuniones con colectivos de búsqueda en todas las regiones del país, una demanda reiterada de los familiares de víctimas.
Hasta ahora, la Comisión Nacional de Búsqueda no había asumido funciones operativas continuas. Sus atribuciones, según las establece la ley general, son principalmente de orden estratégico, propias de una instancia que diseña, rige, da seguimiento y evalúa las políticas generales.
Asumir la coordinación del Centro de Mando significará, en los hechos, constituir un grupo permanente de búsqueda inmediata a su cargo, cuyas funciones están relativamente bien definidas en el Protocolo Homologado y que implica detonación, coordinación, rastreo remoto y despliegue operativo (parágrafo 165 y ss). Si bien el Protocolo prevé que la Comisión Nacional participe en búsquedas inmediatas, su rol es marginal y reservado a casos muy específicos. Con esta medida, en cambio, la Comisión parece adquirir mayor centralidad operativa.
Está por verse cuál será su alcance. De inicio parece que se encargará de los casos de personas cuya desaparición implique más de una entidad federativa. Durante la conferencia del martes, se mencionó como un caso exitoso la localización de una menor de 15 años desaparecida en Morelos y localizada en Veracruz a las pocas horas, después de cruzar la Ciudad de México y Puebla. El Protocolo Homologado prevé qué autoridades son responsables en situaciones como éstas, pero si se mira con atención es un enredo de atribuciones que excluían a la Comisión Nacional. Ahora parece que no hay duda de que será ella la encargada. Pero con esto no se hace más que cubrir un vacío operativo que ya existía porque este tipo de desapariciones solían quedarse sin atención de alguna de las entidades implicadas.
Otra duda es si la Comisión Nacional tendrá la capacidad de poner a trabajar con la eficacia que se requiere a las fiscalías y comisiones locales, que suelen funcionar de manera autónoma y muchas veces en conflicto. A ello hay que sumar las dependencias de seguridad que se supone también deben participar bajo el mando de la Comisión. Todo un reto de gestión que no se ve sencillo de resolver.
Encima de todo, está el asunto de qué tan inmediata puede llegar a ser cuando se requiere reporte o denuncia para detonar la búsqueda. Algunas veces las familias apuestan a que el caso se resuelva sin acudir a ninguna instancia; otras veces son las propias autoridades las que evitan iniciar de manera inmediata el proceso de búsqueda.
* Profesor Universitario, X @joraplas
