LA GUERRA SUCIA DE LEMUS
Mientras el sarampión reaparece y siguen desapareciendo personas, Pablo Lemus y su equipo gasta en lo urgente: fabricar realidad en redes.
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Mientras hoy anuncian medidas sanitarias de emergencia, el gobierno de Jalisco sigue operando otra cosa: campaña política permanente. No prevención. No pedagogía. Propaganda.
En Meta hay evidencia pública —rastros que no se borran— de pauta pagada para promover la imagen de Pablo Lemus, fabricar rivales y pegarle a detractores. No es espontáneo. No es orgánico. Es dinero y estrategia.
Yo no digo “presuntamente” a la ligera: la Biblioteca de Anuncios muestra páginas que no son medios, que no reportean brotes ni explican vacunas, pero sí empujan narrativa política y ataques. Eso no educa. Contamina.
Les comparto la liga con los anuncios: https://www.facebook.com/ads/library/?active_status=active&ad_type=political_and_issue_ads&country=MX&is_targeted_country=false&media_type=all&q=Jalisco&search_type=keyword_unordered&sort_data[direction]=desc&sort_data[mode]=total_impressions&source=nav-header&start_date[min]=2026-02-04&start_date
Lo más grave no es la autopromoción. Lo grave es la difamación como método.
Spoiler: hay suficiente evidencia en Meta para armar casos civiles por daño moral por quienes son atacados por estas campañas. Porque ahí está quién pagó, cuándo, cuánto y para qué.
Creímos que con Alfaro estábamos mal.
Hoy estamos peor, porque cuando la realidad exige gobierno, nos dan campaña.
Cuando se necesita salud pública, nos venden relato.
Cuando hay riesgo sanitario en escuelas, el aparato sigue jugando a la elección.
Si el ánimo, la voluntad política y los recursos que hoy se están usando para credencializar ciudadanos a la tarjeta Boxel se pusieran en prevenir el avance del sarampión, en vacunar, informar y anticipar, otra sería nuestra realidad.
Pero no.
Eligieron la tarjeta. Eligieron la guerra sucia.
Y ahora Jalisco usa cubrebocas en escuelas.
La enfermedad avanza. El gobierno sigue en modo electoral.
¿Hasta cuándo?




