MUNDIAL: GDL SIN TERMINAR

Guadalajara necesita obras para recibir al Mundial, pero retrasos, cierres y contratos millonarios obligan a preguntar quién vigila el gasto público antes del silbatazo en Jalisco.

Víctor González

5/15/2026

Guadalajara está a punto de entrar al escaparate mundial.

El Estadio Akron —llamado Estadio Guadalajara durante la Copa del Mundo— recibirá cuatro partidos: 11, 18, 23 y 26 de junio. Entre ellos, el México contra Corea del Sur. No es cualquier evento. Es una vitrina global. Es turismo. Es seguridad. Es movilidad. Es dinero público.

Y ahí empieza el problema.

Porque una cosa es que la ciudad necesite infraestructura. Claro que la necesita. Accesos, transporte, iluminación, banquetas, vialidades, zonas peatonales, seguridad y logística para recibir visitantes.

Otra cosa muy distinta es llegar contra reloj, con obras abiertas, cierres, molestias ciudadanas y poca claridad pública sobre cómo se está ejerciendo cada peso.

A menos de un mes del Mundial, se reportó que no se cumplió el compromiso de que ya no hubiera puntos de obra abiertos dos meses antes del torneo. El argumento oficial: “ajustes técnicos”. La Línea 5 aparece con avance de 90 por ciento, pero en el entronque de Carretera a Chapala con Periférico todavía había maquinaria, un paso deprimido inconcluso y riesgos peatonales señalados por trabajadores y usuarios.

Los números tampoco son menores.

Se ha hablado de una inversión de 12 mil millones de pesos en infraestructura ligada al ingreso al Aeropuerto Internacional de Guadalajara y sistemas de transporte. También se han reportado proyectos como la Línea 5, Carretera a Chapala, Camino Real a Colima y otras vialidades, con estimaciones que, según el alcance de lo que se agrupe, llegan a cifras mucho mayores.

Se reportó una bolsa de 3 mil 550 millones de pesos en obras para la justa mundialista, incluida la rehabilitación de Carretera a Chapala en el tramo entre el aeropuerto y Periférico. También documentó que la intervención en La Minerva pasó de 46 a 70 millones de pesos, y que en el estadio se han invertido más de 12.4 millones de dólares en iluminación, sonido, césped y conectividad.

Y no todo es concreto hidráulico.

Se reportó que el gobierno de Jalisco lleva alrededor de 400 millones de pesos en preparativos para la Copa Mundial: 44 millones para operación de última milla, 14 millones en uniformes, 40 millones para “vestimenta de ciudad”, 300 millones para el Fan Fest y 9.2 millones en arrendamiento de inmuebles para oficinas temporales y centro de voluntarios.

Ahí es donde debe entrar la lupa.

La Auditoría Superior del Estado de Jalisco no está de adorno. Su Dirección de Auditoría a la Obra Pública tiene atribuciones para pedir expedientes técnicos, revisar registros contables y comprobar que las inversiones en obra pública coincidan con los programas, presupuestos autorizados y especificaciones técnicas.

El Mundial puede dejar legado.

Pero también puede dejar una factura sin explicar.

No basta con cortar listones. No basta con pintar la ciudad. No basta con decir que “ya casi” está listo.

Si hay miles de millones comprometidos, tiene que haber contratos claros, avances verificables, costos comparables, entregas documentadas y fiscalización pública.

Porque el balón va a rodar.

La pregunta es si las cuentas también van a cuadrar.