NO ES UNA CARPETA

Hoy vi cómo quisieron convertir a mi Papá en una carpeta más. Pero César Guzmán fue mi hogar, mi lugar seguro, mi mundo. No voy a permitir que lo archiven. Merecemos justicia.

Alejandra Guzmán

5/15/2026

Hoy vi cómo toda tu existencia, para muchas personas, se convirtió en una pila de papeles dentro de una oficina llena de más papeles: archivados, ignorados, traspapelados. Vi cómo para muchos eres solo un caso más, una carpeta más.

Pensé en lo fácil que fue para algunos despojarte de tus pertenencias incluso después de tu muerte. Pensé en quienes solo te buscaban por interés, en quienes ahora que ya no estás te dieron la espalda, te traicionaron, fingiendo un cariño que nunca tuvieron realmente por ti.

Y duele pensar todo esto cuando para mí lo eras todo.

Me da coraje escuchar, observar y sacar conclusiones. Me da coraje saber que le quitaron la vida a una persona buena, admirable y respetable. Me duele entender que para todos allá afuera eras César: amigo, compañero, jefe, socio, conocido. Pero para mí eras mi papá. Mi compañero de días, mi amigo de desayunos, mi lugar seguro. Eras mi mundo entero.

No me parece justo que hayan encerrado en una carpeta todos nuestros sueños, nuestra alegría, nuestros planes y nuestro futuro. Me duele saber que ya no estás, y no porque así lo decidió la vida, sino porque alguien decidió arrebatártela.

¿Quién tiene el derecho de decidir sobre la vida de otra persona?

Y aun así, al final, decidieron reducir toda tu existencia a documentos que algún día podrían perderse entre miles de archivos más. Pero yo, tu hija, no voy a descansar hasta que se te haga justicia.

A veces pienso: ¿qué gano, si tú no vas a volver? Pero después entiendo que no puedo permitir que te conviertan en un olvido. Este país te debe mucho, y ellos lo saben. Porque hasta el último día de tu vida dejaste algo bueno en los demás y pusiste tu granito de arena para construir un país mejor.

Por eso, este país te debe justicia, al menos eso.

A mí me quitaron a mi papá, y eso jamás tendrá arreglo. Pero hoy no voy a permitir que te quedes abandonado en una oficina desordenada, convertido únicamente en una carpeta más.

México perdió a un hombre valioso. El gobierno perdió a alguien que servía y ayudaba. El mundo perdió a un ser humano admirable.

Y yo perdí a mi padre.